miércoles, 12 de octubre de 2011

No le solían gustar los jueves, hasta que se enamoró ese día de la semana. No solía enamorarse, hasta que se enamoró. No solía pensar en alguien las veinticuatro horas del día, hasta que comenzó a hacerlo.  Y desde luego que no solía escribir este tipo de tonterías, hasta que lo hizo. Tampoco solía llorar tanto, y mucho menos odiaba el amor, hasta que aprendiendo a saber de la vida, lo hizo. 


CADI.

1 comentario:

  1. No solía pasarme por blogs de este tipo, hasta que me enamoré de este. ^^

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