miércoles, 24 de abril de 2013
Ojos.
OJOS
El iris del ojo crea diferentes formas de ver el mundo, y sobretodo de que el mundo te vea. Si tienes los ojos oscuros eres serio, cálido y te tragas el resto de colores. Si tus ojos son claros, eres una persona fría, y el sol te provoca daños más fuertes. ¿Tienes los ojos redondos? Eres un búho, si los tienes achinados, exótico, o en su defecto: raro.
Y no solo nos fijamos en los ojos, también en lo que los rodea, como tienes las pestañas, si son largas o cortas, el color de tus cejas, la forma... Resulta que si te salen algunas arrugas alrededor de los ojos al sonreír, eres feliz, pero si te salen muchas, eres viejo. Mentiras y contradicciones. ¿Qué demonios importa que tengas unos grandes ojos azules, largas pestañas y cejas perfectas si no expresan nada? ¿Por qué no somos capaces de ver la belleza en la mirada de alguien, aunque no sea considerada "especial"? ¿Por qué no escarbar en los ojos de la gente en vez de quedarnos atascados en sus párpados?
Os diré una cosa, los ojos más bonitos que he visto nunca, no eran ni verdes, ni azules, eran de un profundo color castaño, chocolate con leche derretido en una mirada. Cuando me miraba se me caía el alma a los pies, veía a través del cristal de sus gafas negras una mirada despistada y curiosa. Quería escarbar en mis ojos, yo quería reflejarme en los suyos. Y es que como esas retinas se clavaban en mí, nunca lo habían hecho otras. Desde entonces, supe que no habría nadie que pudiera verme con tanta claridad, ni nadie que pudiera darme tanta paz, ni tanta guerra.
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