lunes, 3 de octubre de 2011

Descabelladamente, olimpicamente. De la manera más frustrante que conozcas, pero créeme cuando te digo que pienso volverte loco. Las veinticuatro horas del día, veintiséis si son necesarias. Loco de amor, loco de atar, loco de cojones, loco. Como quieras. Voy a hacer que pierdas la cabeza, y que lo único que te sostenga, sea mi cuerpo. 


CADI.

No hay comentarios:

Publicar un comentario