acércate a mi, no me digas nada. No necesito promesas sin futuro, y futuro poco esperanzador. No me gustan los para siempre, siempre que digo siempre, nunca dura suficiente. Es un poco comprometido, ¿no? Prefiero el aquí y el ahora, pero él no me prefiere a mi. O hablo demasiado, o callo bastante. Y me quedo con ganas de más. En año nuevo me dije: Se acabó. Pero no se acaba, va conmigo, además, ¡Nadie cumple los propósitos de año nuevo! Siento algo, y se muestra lo contrario, quiero algo... Y no lo parece. Se mi presente, mi ahora, no pensaré en ti esta noche, ni esperaré una sorpresa que no va a llegar. No me haré ilusiones, o fingiré no hacerlo, y aunque piense en ti esa noche, no se lo contaré a nadie. Así que, ahora, ahora que estás cerca, no me digas que me quieres, puedes hacérmelo sentir. Nunca sabré a ciencia cierta lo que siento, soy un espejo sin reflejo. Así que ven, y trame tus besos.
CADI.

No hay comentarios:
Publicar un comentario