Hace tiempo me dije que ya te había olvidado, y decidí que era así. Pero últimamente no te saco de mi cabeza. Cuando alguien hablaba de ti giraba la cara como si no me importara, pero era yo quién intentaba saber que hacías, si habías cambiado... Quería saber cómo estabas a pesar de todo el daño... Quería recuperarnos, pero sabía que no podía hacerlo, nunca estuve en tu vida. Me dijeron cosas que me hicieron daño, me sentí como nadie se tendría que sentir en este mundo, y decidí que hasta ahí había llegado, que si te veía ni te miraría, ni recordaría nuestro primer beso... ¿A quién trato de engañar? Siempre que paso por delante de ese sitio se me encoje el pecho. Ahora mismo escribo con los ojos llorosos, y ni siquiera sé por qué. Es esto de saber que no puedo hacer nada, joder, ¡Qué nunca he podido! Porque justo cuando te vi se marcharon a la mierda mis propósitos y mi orgullo... Porque echaba de menos tu sonrisa, que me llevaras por la cintura a cualquier sitio, cogerte de la mano... Echaba de menos cosas que nunca había hecho contigo y que esa noche hice, pero no demasiadas. Creo que soy más lista cuando estoy borracha. Han pasado muchos meses, y montones de chicos con los que he compartido besos y tonteos... Pero es que no he podido sentirme como me sentía contigo, no he vuelto a sonreír detrás de un beso, ni a mirar a otro desde tan cerca y pensar "Aquí está, conmigo". Supongo que las primeras historias siempre son así... Intento superarte. No sabes cuantas veces me he engañado. El último beso que nos dimos fue el peor, no quedaba ni pizca de sentimiento, ¿No? No lo sé, no tengo ni idea de nada. No quiero volver a lo de antes, no sé lo que siento, pero tengo que reconocer que algo hay... Y que si aún no te he olvidado, ya lo haré. Volveré a enamorarme otra vez como lo hice, pero mejor, pff, odio los besos desechables.
No hay comentarios:
Publicar un comentario