Camino entre la multitud por estrechas calles, llevo los auriculares para no oír los ruidos de la calle y sobretodo para no escuchar mis pensamientos. Llevo las zapatillas azules, la marca de moda. Leggins negros. Una más. Nada nuevo, nada diferente. ¿Por qué no te paras a conocerme? Porque yo tampoco lo haría. Porque llevo tiempo queriendo decir una frase que te marque, que te haga pensar que yo soy distinta... Pero si me siento igual, o si me siento peor, no voy a conseguir nada. Camino entre la multitud, miro las tiendas, los perros de la gente, miro mis propios pies, no miro a los ojos del que se queda mirándome. Podría pensar positivo, podría hacer lo que tengo que hacer. Pero me lo impiden tantas otras cosas. Dicen que vivir con miedo es vivir, pero con exceso es una puta mierda... Mi mayor problema es confiar en los demás antes que en mi misma. Coño, que me trague tus putas mentiras hasta viniendo de otras bocas. Que me cuesta mucho tirar si no me arrastran. Joder, quiero ser mejor... Quiero escribir mejor, quiero crecer con más fuerza, que me brille más el pelo, tener los dientes más bonitos, quiero hablar claro, sin esfuerzo, quiero que me quieran pero que yo no quiera a nadie, y que nadie me haga daño. Quiero todo sin moverme. Quiero tener trabajo sin tener que trabajarmelo. Quiero viajar sin salir de la cama. Y es que sigo caminando entre la multitud, sin frenarme, sin fijarme en los detalles, llegando demasiado pronto para perder mucho tiempo.
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